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jueves, 21 de abril de 2016

SANT JORDI, LA PRINCESA Y EL DRAGÓN

El próximo sábado 23 se celebrará Sant Jordi, y el día del libro y la Rosa.

La historia de Sant Jordi es la siguiente: princesa se mete en lío con un malvado dragón; chico  salva a la chica, se carga al malvado dragón y le regala un capullo de rosa. Ya veis que eso de que las princesas se metan en líos viene de antiguo. El argumento de esta leyenda recuerda a las películas de Jackie Chan mezcladas con "Pretty Woman" y "Cincuenta Sombras de Grey"( por lo del capullo).

¿Os imaginais como sería si, de repente, apareciera un dragón en la ciudad?
De entrada, la gente se movilizaría: ¡Se crearían varias grupos de Facebook y hastags de Twitter protestando por el humo y el ruido del bicho,  presionando a las altas esferas para que hicieran algo!

Las autoridades tendrían que dilucidar a quieé le toca lidiar con el tema del Dragón, porqué si bien la Tenencia de Animales es competencia municipal, la Ordenación del Espacio Aereo es cosa del gobierno central y la gestión de los Aeropuertos, conjunta entre la autonomía  y Madrid. O sea, mientras se van pasando la pelota de uno a otro, a ver a quien le toca la gestión, el bicho llenando toda la ciudad de humo y ceniza. ¡El Facebook y el Instagram parecerían el mural de un restaurante chino, con tanto dragón!

El encargado de la gestión se vería abocado a hacer un concurso público con total transparencia para contratar una empresa para hacerse cargo del dragón, sin matarlo por supuesto, que los de la Protectora de Animales protestarían y tampoco es cuestión de enfadar a nadie. Y claro, ya se sabe que las cosas de palacio van despacio y que todo tiene su tiempo... 

Igual un día, el Dragón tal y como había llegado, desaparecería.

Posiblemente, al cabo de un tiempo, aparecería  un sábado en La Sexta Noche y contaría en exclusiva cómo aquel famoso político lo había secuestrarlo y lo llevó a su despacho para que, aprovechando sus problemas estomacales,  le quemara los justificantes de transferencias que había hecho a una empresa de Barcos de Papel en Panamá... Y a los años, el Dragón acabaría muriendo de aburrimiento en algún sofá de Gran Hermano VIP, suplicando que lo nominaran para abandonar la casa. Sería muy duro ser un Dragón en el Siglo XXI.

En fin que todo esto daría para un libro... ¡Sssssssshtt! Me voy a callar para no dar más ideas a Belén Esteban.

Os deseo que a todos recibais vuestro libro, transferencia a Panamá o capullo y que cada cual tache lo que no proceda.



Núria Graell Coll
Abril de 2016