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viernes, 3 de abril de 2015

RECORDANDO A HEIDI

Echando un ojo a las series de dibujos animados que siguen los niños y niñas de hoy en día, una no puede menos que acordarse de las series que veíamos antaño, entre ellas recuerdo "Heidi"

Yo recuerdo esperar los sábados por la tarde los dibujos animados de "Heidi". Se trataba de una niña que había quedado huérfana y a la pobre no la quería nadie. Que piensas:

"A esta criatura le tienían que oler muy mal los pies o había matado a sus padres con una katana sino, no lo entiendo!"

Es que ni su abuelo la quiería cuando llegó a la casa donde él vivía en los Alpes. Compartía casa con un perro llamado Niebla que, por no hacer, no hacía nada, ni siquiera ladraba... ¡Que hay una página en Facebook que se llama "Ser más vago que Niebla"!

El abuelo estaba amargado porqué era tan pobre, tan pobre, que además de vivir a las afueras, no tenía ni nombre: ¡Qué todo el mundo lo conocía por el Abuelo de Heidi

El abuelo mandó a Heidi a las montañas ,a cuidar cabras con Pedro así, de paso, le cortaba el rollo al cabrero, que estaba en una edad muy mala y con tanta cabra suelta podía tener tentaciones pecaminosas... Y sinó ¡a ver si con un poco de suerte la pillaba el gavilán y lo dejaba a él un rato tranquilo para que se fumara una pipa!(Otro signo del paso del tiempo ha pasado. Hoy en día los tiernos infantes no ven fumar en los dibujos animados pero pueden ver tranquilamente como se dan buenos guantazos  en Bola de Dragón).


El abuelo lo que es cocinar, cocinaba poco... En esa casa solo comía queso de cabra para desayunar, queso de cabra para comer y...¡ Requesón para cenar! ¡ A la niña le subió tanto, tanto el colesterol que le salía por los poros de la piel e iba resbalando por las praderas!


Y luego cuando el abuelo ya había tramitado el tema de Familia Monoparental en los Servicios Sociales de los Alpes , apareció la tía y se lleva a Heidi a Frankfurt, a cuidar de Clara, una niña inválida. En la casa de Clara también vive la Señorita Rottermeyer que somete a la simpática Heidi a un "bullying" de libro. ¡Qué avisaron a Pedro García Aguado, el de "Hermano Mayor" y este dijo que si tenía que domesticar a la Rottermeyer se negaba a seguir grabando más programas! Entonces llamaron al "Encantador de Perros", que la reconvirtió, con la ayuda del botox, en una tertuliana habitual de las tardes de Telecinco. 


Finalmente, se juntan todos en la casa de los Alpes del abuelo y Clara consigue caminar, a mi me han contado que gracias a que Pedro se le acerco por detrás en la pradera y le dijo:

"¡Ven aqui, Cabritilla mía!"


La muchacha, del susto, dio un salto, se puso de pie y empezó a correr del tirón hasta su casa de Frankfurt, con Pedro detrás, el cual también consiguió trabajo en Telecinco, creo que por su currículum vitae.

Otro día os cuento  lo de Mazinger Z, Afrodita y lo de los "Pechos fuera" que ahora, según el ABC, es una leyenda urbana. 


Y es que con esos argumentos en los dibujos animados de nuestra época, no es raro que, a los que ya tenemos una edad, la inteligencia nos persiga...¡Aunque nosotros seamos más rápidos!



Núria Graell